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Invaden periferia del Desierto de los Leones
 
 
Sugerencia de John Joseph Sánchez G. 
 
 





Paola Ramos

Cd. de México (30 julio 2017)

Por acción u omisión, las Delegaciones Álvaro Obregón y Cuajimalpa y dependencias del Gobierno capitalino han propiciado la proliferación de asentamientos irregulares en bosques aledaños al Parque Nacional Desierto de los Leones.

Al menos 54 hectáreas de Suelo Forestal de Conservación Especial están ocupadas por viviendas de cartón, lámina y madera, así como por cabañas y casas de concreto de hasta tres pisos en las periferias de los pueblos Santa Rosa Xochiac y San Mateo Tlaltenango.

Esta urbanización presiona un corredor forestal de alrededor de 200 hectáreas considerado zona de influencia del parque.

Desde 2008, ambas delegaciones, además de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Procuraduría Ambiental han recibido denuncias para detener el problema, sin que haya habido respuesta.

REFORMA constató que actualmente cuatro parajes reciben pipas de agua de Álvaro Obregón, encabezada por Antonieta Hidalgo, que además ofrece introducir red de agua potable y tomas domiciliarias, aunque esté prohibido por el Programa de Ordenamiento Ecológico.

Estas pipas se recibían desde que el diputado Leonel Luna era Delegado y quien, según pobladores, acudió recientemente para ofrecer cambios de uso de suelo, promesa que también choca con la Ley.

Otro paraje, conocido como Los Conejos, no sólo no fue detenido por Cuajimalpa, sino que incluso tiene una entrada hecha con adoquín proporcionado por la administración 2012-2015, cuando el diputado Adrián Rubalcava era titular.

En esta demarcación se ubica Valle de las Monjas, un asentamiento completamente urbanizado.

Una propuesta de crecimiento cero en la zona, que sugería evitar el desalojo de familias con la conversión de sus viviendas en sustentables, fue enviada al Gobierno capitalino, pero ésta no se llevó a cabo.

Los pobladores, que son legítimos propietarios de los terrenos, pero que sólo tienen autorizadas actividades relacionadas con la conservación del bosque, no sólo siguen construyendo, sino que incluso han puesto terrenos en venta.

Luis Fueyo, director de la Comisión de Recursos Naturales (Corena) de la Sedema, dijo que existe apertura para recibir la información correspondiente a estos asentamientos, revisarla y hacer intervenir a la autoridad competente.

La asociación Xoxoctli Altepemaitl urgió a autoridades a detener la proliferación de asentamientos y salvaguardar el bosque aledaño al Desierto de los Leones.

"El SFCE es el tipo de suelo forestal más valorado por la legislación ambiental y ya queda poco. Por desgracia, está siendo consumido por la Ciudad", dijo Óscar Zires, presidente de la organización.

"Se trata de suelo forestal en peligro por la presión de la mancha urbana, al respecto de lo cual el Gobierno tiene información por parte de la asociación civil, y no pasa nada. Eso es inconcebible", lamentó Zires.

Luis Zambrano, del Instituto de Biología de la UNAM, señaló que se trata de suelo de suma importancia ecológica, pues recarga el acuífero que provee de agua a la Capital, evita inundaciones, capta carbono, mitiga los efectos del cambio climático y alberga a especies de flora y fauna.

"Conservan lo último que queda de biodiversidad, son de las pocas áreas que nos siguen dando servicios ecosistémicos completos y son nuestros últimos contactos con la naturaleza", comentó.



 
 
 

 
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